Y fue después de las tres de la tarde, cuando vecinos percibieron un fétido olor a carne quemada en el baldío ubicado en Calle Efraín Huerta y Calle Gabilondo Soler, donde se encontraban los calcinados restos humanos en completo estado de descomposición.
Los denunciantes, indicaron que en ese lote baldío constantemente queman basura, por lo que no fue extraño ver las columnas de humo en el ambiente, hasta que percibieron el olor a putrefacto.
Servicios periciales de la FGJEM, iniciaran sus investigaciones a partir de las imágenes grabadas en una videocámara particular ubicada a 30 metros del incinerado, buscando encontrar a los responsables.
